Madre denuncia que maestra golpeó a niña con autismo; acusa que sigue en el kínder pese a las denuncias
SAN LUIS POTOSÍ.- La denuncia de una madre de familia contra una docente de preescolar escaló este miércoles hasta las puertas del Jardín de Niños “20 de Noviembre”, donde exigió acciones más contundentes por un presunto caso de violencia física contra su hija de cuatro años diagnosticada con autismo grado dos.
Berenice Salas, madre de la menor, realizó una protesta afuera del plantel al considerar que las autoridades educativas no han actuado de manera suficiente pese a que el caso fue denunciado ante la Procuraduría de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes, la Fiscalía General del Estado, la Comisión Estatal de Derechos Humanos y el Sistema Educativo Estatal Regular.
Como parte de su manifestación, colocó cartulinas con mensajes de protesta y cerró temporalmente el acceso principal de la escuela con cadenas y un candado. Sin embargo, minutos después un grupo de personas retiró el material y reabrió la entrada, lo que generó momentos de tensión en el lugar.
De acuerdo con la denuncia de la madre, los hechos ocurrieron en marzo pasado, cuando su hija habría sido víctima de golpes, jalones y otros actos de maltrato por parte de una maestra identificada como Mirna Elizabeth Chávez.
Según el testimonio presentado ante las autoridades, la menor relató que en una ocasión fue tirada al suelo y obligada a permanecer así durante varios minutos. La madre asegura que esta versión fue respaldada por la psicóloga que atiende a la niña debido a su condición dentro del espectro autista.
Berenice Salas explicó que inicialmente acudió con la directora del plantel para reportar lo ocurrido. Como medida inmediata, la docente señalada fue separada del grupo; sin embargo, continúa laborando dentro de la institución, situación que, afirma, seguía generando temor y afectaciones emocionales en la menor.
“Cuando se dio esta situación presentaba mucha angustia y estrés. Incluso, cuando acudimos a declarar, al recordar lo sucedido se tensaba y ya no quería hablar del tema”, relató la madre.
La denunciante señaló que actualmente existen medidas cautelares para evitar que la docente tenga contacto o visibilidad con la niña, quien continúa recibiendo terapia psicológica y acompañamiento especializado.
Mientras las investigaciones continúan en las distintas instancias, la familia exige que se esclarezcan los hechos y que se garantice la protección de la menor, así como condiciones seguras para todos los estudiantes dentro del plantel.









