Su barco se incendió y pasó 18 horas en el mar; hoy, a los 67 años, vuelve a zarpar
Tampico, Tam.– Durante 18 horas estuvo a merced del mar, dentro de una pequeña balsa y lejos de tierra firme, después de que el barco que comandaba se incendiara en alta mar.
Cualquier persona podría haber decidido no volver.
José Antonio Gómez Morales hizo lo contrario.
A sus 67 años, el capitán del Don Quintín V se prepara para zarpar nuevamente con la flota camaronera de Tampico, dispuesto a enfrentar otra temporada en las aguas del Golfo.
Lleva más de 45 años en el mar y 36 de ellos como capitán de embarcaciones pesqueras. Pero entre todas las historias que ha acumulado durante décadas de navegación, hay una que jamás podrá olvidar.
🔥 El día que el barco comenzó a arder
La pesadilla comenzó cuando la embarcación que comandaba sufrió una falla mecánica en alta mar.
El problema se convirtió rápidamente en una emergencia: el barco comenzó a incendiarse y las llamas terminaron consumiéndolo por completo.
Sin otra alternativa para salvar sus vidas, él y la tripulación tuvieron que abandonar la embarcación y subir a una balsa.
Después comenzó una espera que parecía interminable.
Pasaron 18 horas en medio del mar.
Sin saber exactamente cuándo llegaría la ayuda, los tripulantes permanecieron a la deriva hasta que finalmente fueron localizados y rescatados por una lancha.
Gómez Morales todavía recuerda aquellas horas.
“Tuvimos que salir para escapar de las llamas en una balsa y tardamos 18 horas dentro del agua”.
Fue una experiencia que pudo haber puesto punto final a su carrera.
Pero no lo hizo.
🌊 “Uno le tiene respeto al mar”
Después de sobrevivir al naufragio, el capitán regresó a lo único que había conocido durante gran parte de su vida.
Volvió a navegar.
“Uno le tiene respeto al mar, pero nunca le pierde el amor. Después de eso seguí navegando porque es lo que sé hacer y es lo que me gusta”.
Ahora, a los 67 años, vuelve a prepararse para una nueva temporada camaronera.
Y lo hace con la misma mezcla de respeto, experiencia y esperanza que lo ha acompañado durante décadas.
🎣 Otra vez frente al mar
El Don Quintín V zarpará con cinco tripulantes: el capitán, un motorista encargado de la máquina, un guinchero responsable de las redes, un cocinero y un despicador de camarón.
La embarcación ya está abastecida con comida e insumos para permanecer en alta mar mientras el combustible lo permita.
La ruta inicial contempla avanzar unas 25 millas hacia el norte hasta encontrar el primer punto de pesca y posteriormente continuar hasta alcanzar aproximadamente 250 millas.
Encontrar camarón será, como siempre, cuestión de experiencia, paciencia y también de suerte.
“Es un trabajo de paciencia y de experiencia, porque el camarón no se aparece nomás porque uno quiera”, cuenta.
🙏 Después de sobrevivir, vuelve a salir con fe
La temporada pasada fue complicada. La flota salió tarde y las condiciones del clima afectaron la pesca.
Este año, Gómez Morales sabe que tampoco existen garantías.
Pero mantiene la esperanza.
“Uno nunca sabe cuánto va a pescar, por eso hay que salir con fe y con ganas de trabajar”.
Y hay algo que aprendió después de aquellas 18 horas a la deriva: la vida siempre está primero.
Por eso revisa el clima todos los días antes de tomar una decisión.
“Si viene una tormenta, hay que esconderse o regresar, porque la vida vale más que cualquier pesca”.
Este lunes, mientras otros verán partir a los barcos desde el puerto, José Antonio Gómez Morales volverá a hacer algo que lleva más de cuatro décadas haciendo.
Se hará a la mar.
No porque haya olvidado el peligro.
Sino porque después de haber estado tan cerca de perder la vida, aprendió que también se puede volver a empezar.









