¡Ni el protocolo pudo evitarlo! Presidente de Corea del Sur se lanza por unos tacos en CDMX
Durante su visita de Estado a México, el mandatario surcoreano Lee Jae-myung y su esposa hicieron una parada en una conocida taquería de la colonia Roma Norte.
Ciudad de México.- Ni una visita de Estado pudo evitar que el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, y su esposa, la primera dama Kim Hye-kyung, se dieran el gusto de probar unos tacos durante su estancia en la Ciudad de México.
La pareja presidencial fue captada el pasado viernes 25 de septiembre en Tacos Atarantados, un establecimiento ubicado en la colonia Roma Norte y conocido por ofrecer tacos de estilo norteño.
Presidente de Corea del Sur visita taquería en CDMX
El propio negocio compartió imágenes de la visita del mandatario surcoreano y su esposa, quienes aprovecharon su estancia en la capital mexicana para conocer uno de los lugares de comida que forman parte de la oferta gastronómica de la ciudad.
La parada ocurrió antes de que la pareja acudiera al concierto de Stray Kids en el Estadio GNP Seguros.
El momento rápidamente llamó la atención debido a que se trató de una actividad mucho más relajada dentro de la agenda oficial del presidente surcoreano.
¿Qué hace Lee Jae-myung en México?
Lee Jae-myung se encuentra en México como parte de una visita de Estado enfocada en fortalecer la relación entre ambos países.
Durante su estancia se abordan temas relacionados con comercio, inversiones, energía, minerales críticos, inteligencia artificial, tecnología y cultura.
Además de sus actividades oficiales, el mandatario ha protagonizado algunos momentos que han llamado la atención durante su visita, incluyendo su encuentro con la presidenta Claudia Sheinbaum y distintos acercamientos con la cultura mexicana.
De la agenda presidencial a los tacos
La visita a Tacos Atarantados mostró un lado más relajado del presidente surcoreano durante su paso por la capital mexicana.
Y es que, aunque se trate de una visita presidencial con una agenda llena de reuniones y compromisos diplomáticos, parece que hay algo capaz de romper cualquier protocolo: unos buenos tacos mexicanos.









