Arrestan a dueña de una guardería por presuntamente dar melatonina a niños con autismo sin autorización
La mujer enfrenta cargos por poner en riesgo el bienestar de menores, luego de que autoridades de Nueva Jersey la acusaran de suministrar gomitas con melatonina a dos pequeños de 2 y 4 años sin el consentimiento de sus padres.
NUEVA JERSEY, EU.- Una mujer identificada como Cheryl Ambicki, de 57 años, fue arrestada en el estado de Nueva Jersey tras ser acusada de administrar presuntamente gomitas con melatonina a dos niños con autismo que estaban bajo su cuidado en una guardería, sin contar con la autorización de sus familias.
De acuerdo con la Fiscalía del Condado de Middlesex y el Departamento de Policía de Dunellen, los hechos habrían ocurrido en el centro infantil Precious Gifts, propiedad de Ambicki, donde los menores, de 2 y 4 años, asistían de manera regular.
Las autoridades señalaron que los padres nunca autorizaron el suministro de melatonina, un suplemento utilizado para favorecer el sueño y tratar algunos trastornos relacionados con el descanso.
La abogada de las familias afectadas, Crystal Pettiford, explicó que la sustancia presuntamente era entregada en forma de una gomita o dulce, por lo que los niños no habrían sospechado que estaban consumiendo un producto con efectos para inducir el sueño.
¿Qué es la melatonina?
La Mayo Clinic explica que la melatonina es una hormona producida de forma natural por el organismo y que ayuda a regular el ciclo del sueño. También se comercializa como suplemento para tratar problemas de insomnio y otros trastornos del descanso, aunque su uso en menores debe realizarse bajo supervisión médica.
¿Qué cargos enfrenta?
Cheryl Ambicki fue detenida el 10 de julio y enfrenta cargos por presuntamente poner en peligro el bienestar de menores. Hasta el momento, las autoridades no han informado si la acusada se declaró culpable o si ya cuenta con representación legal.
La investigación continúa en curso y las autoridades no han revelado más detalles sobre el caso.
Según la legislación de Nueva Jersey, este tipo de delito puede ser considerado de segundo grado, con penas que van de cinco a diez años de prisión, además de multas de hasta 15 mil dólares, en caso de que exista una condena.









