¡Alerta por el agua en Tamaulipas! Acuífero pierde 33 metros y autoridades ya revisan las reservas
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Bajo tierra, el agua de Tamaulipas está cada vez más lejos de la superficie. El acuífero Tula-Bustamante registra una disminución de entre 32 y 33 metros en sus niveles durante los últimos 20 años, una situación que ya encendió las alertas de las autoridades estatales.
El secretario de Recursos Hidráulicos de Tamaulipas, Raúl Quiroga Álvarez, informó que actualmente se realizan mediciones en los pozos de los acuíferos de Tula-Bustamante, Jaumave y Xicoténcatl para conocer el comportamiento de las reservas subterráneas.
💧 33 metros menos de agua
El caso que genera mayor preocupación es Tula-Bustamante.
De acuerdo con los registros disponibles, durante las últimas dos décadas el nivel del agua ha descendido aproximadamente 32 a 33 metros en promedio.
La situación cobra mayor relevancia debido a que existen pozos con profundidades de 100, 120 y hasta 150 metros, por lo que la reducción representa una presión cada vez mayor sobre las reservas de agua que se encuentran bajo tierra.
⚠️ ¿Qué pasa si el nivel sigue bajando?
Las autoridades buscan determinar cuánto líquido queda disponible y qué tan rápido está disminuyendo.
Quiroga Álvarez explicó que se están recopilando las lecturas de los distintos pozos para posteriormente elaborar un registro que permita observar la evolución de cada acuífero.
El objetivo es detectar a tiempo cualquier deterioro de las reservas y tomar medidas antes de que la situación pueda complicar el abastecimiento.
📊 También revisan Jaumave y Xicoténcatl
Además de Tula-Bustamante, las autoridades están realizando mediciones en los acuíferos de Jaumave y Xicoténcatl.
Los datos permitirán comparar el comportamiento de las reservas subterráneas y determinar dónde existe mayor presión sobre el recurso.
🚨 El viernes definirán qué hacer
Los resultados de las mediciones serán presentados el próximo viernes durante la reunión del Semáforo del Cuidado del Agua, que se llevará a cabo en Tula.
Ahí se analizará el estado actual de los acuíferos y las posibles acciones para evitar que continúe el descenso de los niveles.
La preocupación principal es clara: si el agua bajo tierra continúa bajando al mismo ritmo, cada vez será más difícil acceder a las reservas disponibles.









