Any Given Sunday, División Norte NFC.

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La división Norte de la NFC, que tiene dentro de sus representantes a dos de las
franquicias más históricas de la NFL, así como al gran favorito para llegar al Súper Bowl
LIII que se llevará a cabo en Atlanta, se vislumbra muy interesante este año. Hagamos
un análisis de los cuatro equipos.

Empacadores de Green Bay.

Este conjunto depende en gran medida de la salud de Aaron Rodgers,
presumiblemente el mejor mariscal de campo de la liga. Esperemos que se haya
recuperado al cien por ciento de la lesión que lo marginó la temporada pasada y logre
terminar la temporada satisfactoriamente. Me parece importante destacar su
actividad en el draft colegial. Recordemos que este conjunto realizó una “limpia”
gerencial que conllevó la salida de Ted Thompson (muy criticado en los últimos años
por su falta de agresividad en la agencia libre) y la llegada de Brian Gutekunst. Sus
necesidades son amplias, en ambos costados. Sus primeras tres selecciones fueron
defensivos, Jaire Alexander, Josh Jackson (ambos defensivos profundos) y Oren Burks
(apoyador), en quinta ronda adquirieron al guardia Cole Madison y escogieron a tres
receptores abiertos que podrían entrar en la rotación junto con los titulares: Randall
Cobb y el recién firmado Jimmy Graham, quien estoy convencido hará excelente
mancuerna con Rodgers. En general el draft les permitió cubrir algunas necesidades
básicas, aunque tengo la sensación que se quedaron un poco cortos. También es
preciso apuntar que Jake Ryan, apoyador, se perderá toda la temporada por una lesión
en la rodilla, una baja muy sensible, en una defensa con veteranos confiables como
Clay Matthews, Ha Ha Clinton Dix y Kenny Clark (76 tacleadas y 4.5 capturas el año
pasado). Tanto ofensiva como defensivamente los Packers fueron un equipo irregular,
en especial por la citada lesión de Aaron Rodgers, por ello, en la medida que sea
protegido dependerá su nivel de peligrosidad. Sin duda hay una buena amalgama de
novatos y veteranos, un gran oficio del binomio Rodgers-McCarthy (quien recibió un
ultimátum al extenderle su contrato solo por un año), pero también un calendario
complicado y un rival de división favorito para llegar al Súper Bowl, por lo que pelearán
por un espacio de comodín con récord de 9-7.
Osos de Chicago.

Prometedores. Esa es la palabra que define a este equipo en este momento. Veremos
una versión muy diferente a lo que nos tenían acostumbrados, y no sólo en los últimos
años, sino en gran parte de su mítica historia, que se ha caracterizado por esquemas
muy conservadores, en especial al ataque. Su nuevo entrenador, Matt Nagy, apostará
todo por su joven y prometedor mariscal de campo, Mitchell Trubisky, quien contará
con armas del calibre de Allen Robinson, Trey Burton, Taylor Gabriel y Jordan Howard.
(tuvieron una agencia libre muy activa). En el draft colegial adquirieron al apoyador
Roquan Smith, quien probablemente logre un impacto inmediato, así como a Joel
Lyiegbuniwe y Kylie Fittz, en la misma posición, cubriendo de inmediato la necesidad
más básica de la unidad comandada por el excelente coordinador Vic Fangio. También
reforzaron su línea defensiva con Bilal Nichols, que junto con Danny Trevathan y
compañía conformarán una defensiva muy respetable. Todo parece indicar que los
Osos tiene todos los ingredientes para ser contendientes, aunque existen factores que
deben generarse, como la eficiencia y control de Trubisky y el impacto inmediato de
algunos novatos. Dependiendo de ello, se ubicarán en media tabla en un claro proceso
de transición hacia arriba o podrían inclusive pelear por un comodín. Pronóstico: 8-8.
Leones de Detroit.

Junto con los Osos, los Leones de Detroit son los dos equipos de esta división que
estrenan entrenador en jefe. Matt Patricia buscará plasmar sus conocimientos de la
escuela de Bill Belichick en una franquicia en general ambivalente. Cuentan con un
mariscal de campo élite en la figura de Matthew Stafford (por lo menos de los mejores
pagados). Sus adquisiciones más importantes de la agencia libre buscan reforzarlo: el
corredor Legarrette Blount y el ala cerrada Luke Wilson. Así mismo, sus dos primeras
selecciones colegiales fueron jugadores para tal efecto, Frank Ragnow, centro y
Kerryon Johnson, corredor. También adquirieron en cuarta ronda a Da’Shawn Hand,
quien podría cubrir la salida de Haloti Ngata. Del Norte de la NFC, los Leones de Detroit
parecen el eslabón más débil o por lo menos donde existe más trabajo por hacer, en
especial en el ataque terrestre y la defensiva. En el mejor de los escenarios, los
vislumbro con un récord empatado. Pronóstico: 7-9.
Vikingos dé Minnesota.

A el equipo de Mike Zimmer le embona de maravilla la canción clásica de Elvis Presley:
“It’s Now or Never”. Tienen casi absolutamente todo en su lugar y sin duda son el
equipo más completo de la NFL. Si las lesiones no son un factor determinante durante
la temporada, deben de ser el representante de la NFC en el Súper Bowl LIII. Nunca
han ganado un trofeo Vince Lombardi (tienen cuatro apariciones) y tal vez sean
tiempos de romper paradigmas, como sucedió en el anterior SBowl y las Águilas de
Filadelfia. Sacrificaron tres mariscales de campo para traer al jugador más cotizado de
la agencia libre de este año: Kirk Cousins, un pasador que recibió un voto de confianza
de alto grado, a pesar del sobresaliente desempeño de Case Keenum del 2017. Una
apuesta de muchos dígitos. Así mismo, se espera el regreso del corredor de segundo
año: Dalvin Cook, con un impacto relevante, aunque coincido con un colega de los
medios: todo dependerá de su línea ofensiva. Joe Berger se retiró y con ello esta
unidad requerirá una re-ingeniería urgente. Su tándem de receptores, no de los
mejores cinco de la liga, es muy competitivo y cumplidor, Stefon Diggs, Adam Thielen y
Kyle Rudolph. Como podemos constatar, su ofensiva no es de lo más espectacular,
pero cuenta con el talento suficiente para trascender. Ahora vayamos donde se
encuentra su mayor fortaleza: la defensiva. Trajeron como refuerzo de lujo a Sheldon
Richardson, quien a pesar de no brillar tanto en Seattle el año pasado, tiene, puede y
debe aportar muchísimo a esta unidad. Junto con Linval Joseph, Danielle Hunter y
Everson Griffen, conjugan un búnker de miedo. En el área secundaria, Zimmer
identificó algunos “huecos”, en especial después del juego de la final de conferencia
contra Filadelfia. A ello debe responder su primer “pick” del draft colegial: Mike
Hughes, esquinero que alternará Xavier Rhodes y Trae Waynes. Complementan los
“safeties” Andrew Sendejo y Harrison Smith un área que levanta la mano para liderar
estadísticas de pases defendidos e interceptados. Su calendario, al igual que el
respectivo de Green Bay, luce complejo y difícil, aún así, insisto, son uno de los claros
contendientes para llegar al juego grande, con división ganada o simplemente como
comodín en la postemporada. Me parece que un posible “match-up” de Super Bowl
sería Vikingos de Minnesota contra Jaguares de Jacksonville, dos grandísimas
defensivas frente a frente. ¿La diferencia? El casi perfecto equilibrio de los púrpuras.
Pronóstico: 11-5.

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