Any Given Sunday, División Este AFC.

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Any Given Sunday, División Este AFC.

La División Este de la Conferencia Americana es la más débil y predecible
de toda la NFL. Sabemos de sobre manera que los Patriotas de Nueva
Inglaterra han dominado este sector desde hace…¡diecisiete años! Y todo
parece indicar que este 2018 lo harán de nuevo. Sin duda, esta versión de
los Pats, es una de las que más interrogantes genera en las recientes
temporadas, y sin duda, es inferior a la del año pasado, pero con una AFC
en general debilitada y una división con equipos que parecieran siempre
dar un paso adelante y dos atrás, el binomio Tom Brady-Bill Belichick,
tiene altas posibilidades de ganar su división y colarse a la postemporada
entre los primeros tres sembrados.

Jets de Nueva York.

Un conjunto que inicia (otra) reconstrucción. Y todo parece rondar en la
figura de Sam Darnold, su flamante primera selección colegial, mariscal de
campo con grandes expectativas y posible jugador franquicia. ¿Podrá ser
el mariscal de campo más destacado de una generación muy
vanagloriada? No lo sabemos, pero lo que sí sabemos es que será, de
todos, el que tomará las riendas del equipo de inmediato y que por
consiguiente tendrá que madurar a quemarropa. La unidad ofensiva tiene
muchas limitantes: un cuerpo de receptores lleno de sanciones y lesiones;
un grupo de corredores que podría sobresalir: Bilal Powell y Isaiah
Crowell, pero que no se comparan con otros tándems y una línea ofensiva
con bastantes huecos (los dos equipos Neoyorquinos requieren mejorar
sus líneas ofensivas a la brevedad). Cómo podemos constatar, Darnold
tendrá que sortear obstáculos como en un campo de minas (cuidado con
el tema de las lesiones, recordemos a Deshaun Watson el año pasado). En
el costado defensivo existen mayores fortalezas, pero tampoco nada
espectacular, tal vez a excepción de sus jóvenes y prometedores
secundarios: Jamaal Adams y Marcus Maye, safeties, quienes recibirán el
apoyo de Trumaine Johnson, esquinero que obtuvieron vía agencia libre y
que hará dueto con Morris Claiborne, para definir un perímetro
respetable. En las trincheras, la salida de Muhammad Wilkerson es una
baja -por ahora- determinante, que buscarán paliar con jóvenes y
esperanzadores elementos. Conclusión: A menos que seamos testigos de
una cascada de revelaciones, algo muy improbable, los Jets se apuntan
para tener una campaña de transición y reconstrucción. También todo
parece indicar que el nuevo dueño, Christopher Johnson, no tiene mucha
prisa y permitirá al entrenador Todd Bowles, experimentar a mansalva. No
tienen nada que perder. 4-12.

Bills de Buffalo.

Ya cumple casi 25 años aquel equipo de los Bills de Buffalo que dominaba
la Conferencia Americana (aunque en el juego grande se quedaron cortos
cuatro veces con los titanes de la Nacional). Un conjunto liderado por Jim
Kelly, que contaba a su lado con grandes leyendas como Thurman Thomas
o el impresionante Bruce Smith. Después, ha venido una sequía de
temporadas dominantes de más de dos décadas que desafortunadamente
en este 2018 continuará. Y es que aún no me queda claro qué tipo de
proyecto se está formulando en Buffalo. No hay duda que buscarán que su
mariscal de campo de primera ronda, Josh Allen, vaya desenrollándose
paulatinamente, no de inmediato como es el caso de Sam Darnold, de los
Jets. Así que partiendo de su posición de mariscal de campo, la cabeza y la
más importante en el terreno de juego, los Bills tienen una gran
interrogante, que se suma a una larga lista de experimentos fallidos en
dicha posición, siendo Tyrod Taylor su más reciente ejemplo (ahora con
los Browns, ¡imagínense¡ Por lo pronto, la apuesta por Allen pudiera ser
riesgosa, en virtud que se le ha criticado por ser un pasador con
problemas de precisión de pase. Ojalá por el bien de los fanáticos de los
Bills, por fin haya llegado el heredero de Jim Kelly. Su segunda selección
fue Tremaine Edmunds, defensivo qué tal vez apoye a los linebakers
centrales y externos, un jugador muy atlético que hará mancuerna con
Lorenzo Alexander, líder veterano de esta unidad. Así mismo, contrataron
vía agencia libre a Trent Murphy (Washington), ala defensiva, con quien
buscan fortalecer la presión a los pasadores rivales. En la tercera ronda
incluyeron a Harrison Phillips, tackle defensivo que hará una interesante
mancuerna con Kyle Williams. En cuarta y quinta ronda escogieron
perimetrales: Taron Johnson y Siran Neal, buscando brindar mayor
profundidad a esta área, por lo que su draft se decantó hacia el lado
defensivo, un espacio que requiere mejorar sustancialmente (lugar 26 en
yardas permitidas, 29 por tierra y 29 en capturas de mariscal de campo).

Leslie Frazier, coordinador defensivo, tiene una ardua tarea esta
temporada. En la ofensiva, se han retirado Richie Incógnito, guardia
izquierdo y el centro Eric Wood; Cordy Glenn, tackle izquierdo, fue
traspasado a los Bengalíes. Hasta la lejana quinta ronda del draft
escogieron a Wyan Teller y en la agencia libre trajeron, entre otros, a
Russell Bodine, ambos centros. Su ataque terrestre estará comandado por

LeSean McCoy, veterano de 30 años, a quien me parece ya le vimos sus
mejores tiempos. El receptor Kelvin Benjamin y el ala cerrada Charles Clay
lideran un tándem que no creo asuste a muchos. Conclusión: Los Bills
lograron ingresar a postemporada en la sesión pasada por el buen trabajo
de Sean McDermott, pero como ya mencionamos, excepto los Pats, los
representantes del Este de la AFC suelen dar un paso adelante y dos atrás.
La posición del QB es una interrogante, la línea ofensiva un pequeño caos,
su ataque es discreto y su defensa podría ir mejorando, pero creo que va a
carburar hasta la mitad de campaña. Solo porque pienso que McDermott
es un entrenador bastante competente les auguro un récord empatado (y
me quedan a deber). 8-8.

Delfines de Miami.

Al igual que a McDermott, Adam Gase es un entrenador que le guardo
respeto. Sin embargo, su labor empieza a generarme dudas. La temporada
pasada terminó el conjunto con récord perdedor de 6 ganados y 10
perdidos, cuando el año anterior se habían colado a postemporada (uno
adelante, dos atrás). Así mismo, en Miami pareciera ser más bien una zona
de pruebas de jugadores. Entiendo que un “estrella” no se compagine con
un coach, pero, dejar ir talento del tamaño de Ndamukong Suh, Jarvis
Landry o Jay Ajayi; traer del retiro a Jay Cutler y ahora apostar de nueva
cuenta por Ryan Tannehill, un mariscal de campo con potencial, pero que
hasta ahora solo ha demostrado inconsistencia (también lesiones), son
pruebas de dichas dudas. Con mucho que mejorar en ambos costados,
Miami recluto en primera ronda del draft a Minkah Fitzpatrick, versátil
atleta que puede jugar como esquinero o safetie, y que hará mancuerna
con Reshad Jones y T.J. McDonald, buscando en especial contener a los
alas cerradas contrarios. Y hablando de ellos, en segunda ronda se
decantaron por Mike Gesicki, un ala cerrada al estilo Jimmy Graham que
auxiliará en la zona roja primordialmente (también incluyeron otro ala
cerrada con más cualidades para bloquear, en cuarta ronda, Durham
Smythe), mientras que en tercera ronda buscaron cubrir una de sus
mayores necesidades: linebaker externo: Jerome Baker, un joven muy
veloz que brindará mayor dinamismo a una defensa con buenos y
confiables nombres: Cameron Wake, Kiko Alonso y Xavier Howard. Por
consiguiente, su costado defensivo puede-debe mejorar en comparación
del año pasado (lugar 29 en puntos permitidos). El problema podría
estribar en la ofensiva. A reserva del siempre impredecible desempeño de
Tannehill, incorporaron vía agencia libre a Danny Amendola (Pats), ya
cuentan con el binomio de receptores Davante Parker-Kenny Stills, junto
con Albert Wilson, mientras que su cuerpo de corredores estará
encabezado por Kenyan Drake y el veterano Frank Gore. Tannehill
dispondrá de armas que puede explotar con versatilidad, respecto a su
línea ofensiva, me parece requiere algunos ajustes. Conclusión: Tal vez
Miami es el único conjunto que le puede hacer un poco(ito) de ruido a
Nueva Inglaterra y tal vez logren una campaña ganadora pero sin
posibilidad de entrar a la postemporada, es decir, otro año de transición.
Además, dependen demasiado de Tannehill. 8-8.

Patriotas de Nueva Inglaterra.

Así es queridos lectores, los Patriotas van por su décima corona divisional
consecutiva, aún con un conjunto con algunas interrogantes que perdió
importantes titulares en el “off season” (Amendola, Solder, Butler, Cooks y
su coordinador defensivo Matt Patricia). Esta franquicia tiene uno de los
mejores cuerpos gerenciales y de coacheo de toda la NFL, así que no debe
sorprendernos que cubran integralmente dichas salidas, a pesar de un
draft y una agencia libre “discreta”. Así mismo, como ya lo hemos venido
asentando, su división es básicamente la peor de todo el circuito y la AFC
en general no es tan competitiva como su contraparte. Por supuesto, para
definir o tratar de vislumbrar el alcance de esta versión de NInglaterra,
nos debemos remitir a la pregunta del millón: ¿Puede Tom Brady, en esta
etapa de su carrera y de su vida, aún dominar la NFL? Hasta lo que
observamos en pretemporada y por supuesto el Súper Bowl, todo parece
indicar que así será. ¿Existe una disputa de poder entre Belichick y Brady?
La lógica me dice que es así, llevan años trabajando juntos y en
determinado momento el poder se disputa en dicha coyuntura, pero, la
realidad que a la hora de competir, ese tema pasa y pasará a segundo o
tercer término. Dicho lo anterior, analicemos su draft colegial: Isaiah
Wynn, primera selección, se perderá la temporada por lesión, así que
deben resolver el asunto del lado ciego de Brady. A propósito, uno de los
grandes “héroes desconocidos” y responsables del éxito del equipo, se
llama Dante Scarnecchia, coordinador de línea ofensiva (en otras palabras,
protección a Brady). En segunda selección , integraron al corredor Sony
Michel (algunos lo comparan con Alvin Kamara, de los Saints), quien será
el sustituto de Dion Lewis (Tennessee); y además complementará un
departamento interesante, versátil y sólido: James White, Mike Gillislee,
et al, y en segunda ronda adquirieron al esquinero Duke Dawson, que
brindará profundidad a una unidad respetable: Patrick Chung, Stephon
Gilmore, Devin y Jason McCourty. Su ofensiva cuenta con tres elementos
peligrosos y bien coordinados con Brady: Julián Edelman (estará
suspendido cuatro partidos); Rob Gronkowski (el mejor en su posición,
aunque ojo con las lesiones) y Chris Hogan. De la mano de Brady y Josh
McDaniels (CO), debe ser una de las más efectivas, eficientes y dinámicas
de la AFC. La defensiva estará al mando del mismo Belichick, quien cuenta
como su líder de trincheras a Dont’a Hightower, quien junto a Kyle Van
Noy generan un binomio de apoyadores versátil y flexible. El “pass rush”
podría ser un área no tan dominante (Adrian Clayborne, Trey Flowers) y la
secundaria la considero, insisto, respetable. Conclusión: Todavía seremos
testigos de otra temporada ganadora de los ya legendarios Patriotas. Un
equipo que genera aversión y devoción en similares proporciones. Dos
temas son un hecho: No son el conjunto tan sólido como el del año
pasado pero aún así tienen lo suficiente para llegar a “play-offs”, donde
como nadie, saben ganar, y aunque no creo que sean el primer sembrado
de la AFC, no nos sorprendería que lleguen al Súper Bowl. 11-5.

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Redacción Telered

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